|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
Ricardo Vergaz, doctor en Ciencias Físicas Jade Rivera Rossi / DIVULGA |
 |
 |
 |
''Los compuestos electrocrómicos cambian de color de forma autónoma cuando se les aplica una corriente eléctrica'' |
 |
 |
 |

|
 |
 |
 |
Ricardo Vergaz en el laboratorio de electrónica de la UC3M. Fuente: OIC
Ricardo Vergaz (Valladolid, 1972) es doctor en Ciencias Físicas, profesor titular en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y colaborador en el Grupo de Displays y Aplicaciones Fotónicas. Su carrera profesional se ha desarrollado en el ámbito de la física, pero ahora trabaja como electrónico. Su última investigación consiste en ampliar las aplicaciones de un polímero electrocrómico más ligero y flexible que el habitual. Este material conocido como PEDOT se ha utilizado para mejorar las comunicaciones ópticas, pero Vergaz se ha planteado atenuar los problemas visuales en personas con discapacidades.
¿Cuáles son las aplicaciones actuales de los materiales electrocrómicos?
R.- Los campos de aplicación de estos materiales, en concreto del PEDOT, son múltiples. Por ejemplo, se utiliza en ventanas para edificios inteligentes que cambian de color y regulan de forma automática la luz que entra en el edificio, lo que produce un enorme ahorro energético de hasta un 30% en el caso de un departamento. Otro campo donde se están produciendo muchos avances es en los retrovisores de los coches, donde conmutan cuando detectan reflejos de luz, volviéndose más oscuros y evitando así el deslumbramiento. En la actualidad, se han comercializado cerca de 20.000.000 unidades para automóviles de gama alta y media.
Sin embargo, los campos de aplicación son muy amplios y nosotros estamos explorando campos nuevos, como es el caso de las comunicaciones ópticas y en personas con discapacidad visual. La idea es que personas con discapacidades visuales severas, mejoren su calidad de vida a través de un dispositivo o filtro que varía de color y les permita optimizar los contrastes en el entorno en el que estén.
¿Cómo varían de color los materiales electrocrómicos?
R.- Los compuestos electrocrómicos cambian de color de forma autónoma cuando se les aplica una corriente eléctrica. Esto significa que al recibir voltaje de una tensión de pocos voltios, como el de una pila habitual, cambian de color, y además, pueden recuperar reversiblemente su coloración original con una tensión inversa. Lo que produce esta variación es una reacción química que tiene lugar en el interior del material y que altera sus propiedades ópticas tanto en la región del visible como en la del ultravioleta e infrarrojo. Si ocurre en el visible el cambio de color puede apreciarse, conmutando a azul intenso, verde, amarillo o marrón, dependiendo del tipo de material electrocrómico utilizado.
¿Cuál considera usted que es el principal reto de su investigación?
R.- Estamos tratando de conseguir unas conmutaciones más rápidas y lograr unos dispositivos flexibles porque de esa manera podríamos utilizarlos como filtros fácilmente adaptables en comunicaciones ópticas, por ejemplo. También se puede aplicar en dispositivos para personas con baja visión. Esto tiene una orientación directamente aplicada a personas con discapacidades visuales, ya que los filtros podrían ser adaptados fácilmente por el usuario.
¿Qué ventajas presenta el uso de polímeros como el PEDOT frente a otro tipo de materiales?
R.- Todo filtro que tenga una base polimérica permite una mayor adaptabilidad y por lo tanto, una mejor flexibilidad mecánica. A través del uso de polímeros podemos fabricar materiales de tipo plástico flexible, de manera que se puedan adaptar muy rápidamente a cualquier superficie curva -ventanas o edificios, gafas-. Esto es importante porque a diferencia de los que tienen que estar en formato tipo sandwich dentro de un cristal, son duros y poco moldeables. En muchos casos también es más sencilla la fabricación, básicamente porque son dos láminas de plástico.
¿Cuáles han sido las mayores dificultades a la hora de realizar esta investigación?
R.- La primera, como en todos los casos es la financiación, ya que hay muchas áreas de investigación donde es muy difícil conseguirla. Nosotros tal vez tengamos un poco más de facilidades y de nicho en el tema de personas con discapacidad porque ahora el tema se ha puesto de moda. Otra dificultad que se nos ha presentado es la coordinación entre los grupos, puesto que nosotros no fabricamos los dispositivos y esto implica que necesitamos nutrirnos de las colaboraciones de otros grupos para que nos envíen sus dispositivos. Esta colaboración es muy estrecha con el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico en Cómputo (CIDETEC), del Parque Tecnológico de San Sebastián. Finalmente, la parte más complicada es encontrar unos dispositivos que sean rápidos, encontrar unos materiales que conmuten lo mejor posible y por tanto, la mayor dificultad en el aspecto de investigación, en este caso, es la parte química.
¿Qué posibilidades hay de comercializar este tipo de materiales?
R.- Yo creo que es difícil la comercialización de algunos dispositivos. Por ejemplo en el caso de una ventana, se necesita un dispositivo grande y resulta caro. Esta es una de las causas por las que aún no tienen mucho auge. Además, si quieres otras aplicaciones rápidas necesitas utilizar nanotecnología y en este sentido también se requiere bastante dinero. |
 |
 |
 |
     |
 |
|
 |
|
 |
|