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Javier Ablanque, autor del libro ''Física de un día'' Fco. Javier Alonso / DIVULGA |
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''Un día desde el punto de vista de la física puede ser muy interesante''. |
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Javier Ablanque (Madrid, 1969) es Ingeniero Agrónomo por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y posee el Diploma de Estudios Avanzados por dicha Universidad, en el área de Física Aplicada. Es autor de obras como el manual de Prácticas de Laboratorio de Física, de Editorial Ariel, o del Laboratorio Virtual de Física, un multimedia accesible a través de una plataforma de tele-enseñanza, que se emplea para la asignatura del mismo nombre impartida en la Universidad madrileña. Además, ha publicado diversos artículos en congresos y revistas relacionados con la enseñanza de esta materia y colabora con el grupo de investigación educativa “Física Interactiva” de la UPM. Acaba de publicar su último libro, “La Física de un día”, de Editorial Equipo Sirius, una especie de cuaderno de bitácora que narra la física que se puede encontrar un estudiante de instituto a lo largo de un lunes cualquiera.
¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?
R.- Siempre he pensado que la ciencia, en este caso la física, explicada de forma amena puede interesar a todo el mundo. La física tiene múltiples aplicaciones: a lo largo del día y sin darnos cuenta estamos aplicando continuamente sus principios. Se me ocurrió que podría contar algunos ejemplos si narraba un día cualquiera en la vida de un estudiante de instituto llamado Marcos. Como se puede confirmar con la lectura del libro, un día desde el punto de vista de la física puede ser muy interesante. En el libro se explican más de noventa curiosidades relacionadas con esto.
El libro comienza a primera hora de un lunes cualquiera, cuando suena el despertador. ¿Qué física hay en este momento tan estridente?
R.- Creo que algún día hemos deseado, como Marcos, que el despertador dejara de sonar para seguir durmiendo plácidamente. Y es que para que se transmita ese sonido tan estridente es necesario un medio. Por tanto, una posibilidad para que no se escuchara sería que estuviese en el vacío y, otra, que el despertador emitiera a una frecuencia que no se encontrara entre los valores de 20 a 20.000 Hz, el intervalo de frecuencias en el que el oído humano para percibir el sonido.
Después de levantarse, llega el momento de la ducha y a Marcos se le arruga la piel al pasar debajo del agua un rato. ¿A qué se debe esto?
R.- A la ósmosis. Debido a este fenómeno, entre dos disoluciones de distinta concentración, el agua pasa de la solución menos concentrada a la más concentrada para lograr al final igualar ambas concentraciones. La piel no es impermeable, sino que es capaz de absorber agua cuando nos estamos bañando. El agua entra dentro de la capa dermis de la piel y provoca con ello, especialmente en los dedos, que la piel aparezca arrugada. Es como si la ducha por un momento, se convirtiera en una máquina del tiempo y nuestras manos, en las de un anciano.
¿Cuál de los ejemplos que comentas en el libro es el que suele sorprender más a los lectores?
R.- Decidirse por uno es complicado, depende de cada persona. Tal vez aquellos más cercanos a la realidad cotidiana de la mayoría de la gente son los que más llaman la atención, como el fragmento en el que se explica el funcionamiento de un horno microondas u otro que aborda el fenómeno de la visión.
¿Qué parte de la física le llama más la atención?
R.- Cada parte tiene su interés, por lo que es difícil decantarse por una. Lo que me atrajo desde pequeño fue la física experimental, el poder comprobar experimentalmente en el laboratorio los conceptos impartidos en las clases teóricas. Y una buena forma de divulgar estos conceptos es aprovechar aquellos que tengan aplicación directa en la vida cotidiana.
¿A partir de qué edad crees que un niño puede aprender conceptos de física?
R.- Los chavales desde pequeños pueden comprender algunos conceptos. Por ejemplo, el lanzar un coche de juguete y medir el tiempo y la distancia de su desplazamiento puede resultar un juego bastante didáctico desde el punto de vista físico. En este caso, el libro está destinado a alumnos de últimos cursos de ESO y de Bachillerato, además de, claro está, a toda persona que tenga curiosidad en aprender este tipo de materia.
En tu caso, ¿cómo comenzó el interés por la física?
R.- Precisamente cuando era un chaval. Y en concreto creo que empezó en el momento en que un profesor del colegio me enseñó por primera vez en clase unos imanes. Recuerdo que me pareció mentira la fuerza con la que se atraían o repelían sin aparentemente existir nada entre ellos.
¿Hay muchos mitos o errores en el mundo de la física?
R.- Sí, y en el libro intento aclarar algunos de ellos, como es el caso del funcionamiento del pararrayos. Algunas personas creen que sirve para alejar los rayos, cuando en realidad es justo para lo contrario: están diseñados justamente para atraer el rayo y descargarlo a tierra para evitar que caiga en otras zonas del edificio. Hay otros errores que también se ven en películas de ciencia ficción y que se hacen patentes en algunas escenas de acción, como es el caso de las batallas espaciales. En el espacio, con el vacío, no se deberían escuchar las explosiones debido a la falta de medio para transmitir las ondas sonoras, ni ocurren esas enormes explosiones entre naves porque no se pueden producir grandes combustiones por la falta de oxígeno. Siento si le he estropeado a alguien su película favorita.
¿En qué consiste tu colaboración con el grupo de investigación educativa “Física interactiva” de la UPM?
R.- Me encargo de la elaboración y selección de materiales educativos y del seguimiento del aprovechamiento y utilidad por parte de los alumnos. Soy autor del multimedia Laboratorio Virtual de Física, material que sirve para impartir la asignatura de libre elección del mismo nombre ofrecida íntegramente a través de una plataforma de tele-enseñanza en la Universidad. Con este material compruebo la utilidad del uso de las nuevas metodologías de enseñanza, acordes a la nueva filosofía de enseñanza, donde el protagonista de la educación es el alumno y su trabajo de aprendizaje. |
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